miércoles, 22 de enero de 2014

Los medios de comunicación se encuentran en continuo proceso de globalización.

Con la progresiva globalización y los avances tecnológicos, la comunicación se ha expandido a lo largo y ancho de la Tierra, convirtiéndose así, en medios masivos de comunicación y cobran una gran importancia, debido a que parecería que todo gira alrededor de ellos: todo es comunicable, es necesario estar actualizado constantemente.
Su público también es masivo, amplio y heterogéneo. Aunque esto se convierte en “una arma de doble filo”: porque por un lado, nos encontramos con una audiencia global; pero por el otro lado, esta audiencia extensa tiene sus gustos y preferencias, pasando a tener distintos grupos-meta, públicos estratificados.

Esta situación nos conlleva a crear medios especializados para llegar a los distintos públicos que podemos encontrar en un mundo que ofrece infinitas variedades de opciones.
Aquí se presenta un conflicto: a los medios ya no podemos llamarlos “masivos”. Y de hecho, se necesitaría captar un público más o menos masivo para poder facturar, es decir, obtener un amplio tiraje de ejemplares. Pero el tema económico ya no nos compete en este tema.
Comenzando por la información, que es difundida por la televisión, diarios, revistas, radio e Internet principalmente, siempre encontramos una sección especial, a parte del resto que es local, a cerca de noticias que acontecen en todo el mundo: temas como el clima, terrorismo, etc.
Pasando a entretenimientos, existen series de programas de TV que se emiten desde otros países, especialmente desde Estados Unidos, que son traducidos a nuestro idioma… Hasta canales de otros orígenes son transmitidos en nuestro país, que son subtitulados, traducidos o no, si es que no son canales provenientes de aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario